1 abr 2011

We only have one life

Creo que algún día echaré de menos esto, cuando me vaya, cuando el amanecer me alcance y ya no pueda abrir mis ojos. Y es que son tantas cosas, tantos momentos que han hecho de mi la persona que soy ahora... La gente que puedo conocer, la que conocí. Esas personas que me traicionaron y las que aún siguen conmigo y es que hoy, hoy no sé cómo dar las gracias por este regalo tan grande que se me viene encima, por todo. Las sonrisas a veces efímeras y otras prolongadas. Los complejos que espero se vayan con los años y me dejen empezar a quererme algo mas, esos que me han enseñado que las cosas son como son, que tenemos que luchar por lo que queremos. Y es que mi vida es corta, y es que es ahora cuando empieza realmente... Y miro a mi alrededor y todo lo que he pasado, lo que he llorado y lo que he reído. Miro a mi alrededor y los rostros de las personas a las que amo vienen a mi mente, esas que siempre cuidan de mi, las que cuidaron de mi y un día decidieron irse.
Cuando nunca te imaginas que una llamada te pueda sorprender en el istituto, en el día antes de tu cumpleaños, o cuando regresas a casa después de clase, cuando aun eres una niña inocentona y te rompen de pronto años con un par de palabras, con un mar de lágrimas ahogadas. Años en los que fuiste feliz con una persona y la ves lejos, la ves inerte. Y lo peor lo peor es que no puedes ir a verla por ultima vez, decirle lo que la quisiste, lo que fue necesaria en tu vida y es que a pesar de ser una cría hoy os echo de menos y sé que siempre lo haré. Y sin pretenderlo las personas, las circunstancias de la vida, te enseñan cosas, cosas realmente importantes. A veces sientes que caes y ya no te levantas no por que no puedas, simplemnete porque no te da la gana..
Gente, un puñado de seres humanos pueblan tu camino durante años y sabes que muchos se irán pero que otros muchos se quedarán de principio a fin. Y cuando decides pararte por un segundo, pararte a respirar esta nube de humo, pararte a sentir como el viento recorre tu rostro y tus ojos observan la ignorancia de la humanidad, cuando decides pararte por un segundo y olvidar todos los problemas que ahora tienes, todo lo malo, todo lo bueno. Todo se va y tu te sientes dichosa de estar allí de parar la frenética rutina que va marchitando tus días y sientes que debes salir, reir, ser feliz. Apreciar cada detalle como si fuera único, vital para respirar, necesario para sonreir, será porque cuando una persona está ahí y olvida los pequeños detalles de la vida deja de estar.
Si, no lo dudes, te haran daño, te pondrán trampas y encerrarán en una habitación oscura a tu sonrisa, pero siempre quedará algo estes donde estes, esa pequeña esperanza, ese pequeño latir de un corazón y esas ganas de pararse a observar, verás entonces que no te va tan mal. Y es que la gente está demasiado ocupada en pagar el aire que respira que se olvida de respirarlo a pleno pulmón. Cada paso que des, cada despedida, cada lágrima, cada risa, cada momento serán únicos e irrepetibles. Disfruta al máximo, probablemente no tengas otra vida para hacer lo que no hiciste, vive el presente, rememora el pasado, deja que tus pasos hagan tu futuro...
Jana

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Janet